A escasas horas del estreno global del documental titulado simplemente “MELANIA”, programado para llegar a las pantallas de 27 países este viernes, la producción enfrenta severos cuestionamientos sobre el interés real de la audiencia.
A pesar de una agresiva campaña de promoción, reportes locales en Estados Unidos sugieren que se recurre a medidas extremas para evitar imágenes de salas vacías, incluyendo el pago directo a los asistentes.
El contraste entre la narrativa oficial y la realidad en taquilla resulta evidente. Mientras el líder republicano y esposo de la protagonista asegura que la venta de entradas se encuentra “casi agotada” y celebra la supuesta atención masiva del público, una revisión de los sistemas de venta online en las diez principales cadenas de cine del país muestra la mayoría de los asientos disponibles.
La situación alcanzó un nivel crítico en ciudades como Boston, donde aparecieron anuncios sospechosos que ofrecen hasta 50 dólares a las personas que ocupen una butaca, con la única condición de no levantarse antes de que finalice la proyección.
La controversia financiera también envuelve a este lanzamiento. Amazon, plataforma involucrada en la distribución, destinó 35 millones de dólares exclusivamente para la promoción, alquilando espacios publicitarios de alto costo como la pantalla esférica de Las Vegas.
Este gasto generó malestar entre la plantilla laboral de la empresa, que recientemente anunció el despido de 16 mil empleados. Analistas de mercado interpretan esta inversión desproporcionada no como una estrategia comercial, sino como un gesto político de la tecnológica para acercarse a la Administración Trump. Por su participación en esta biografía visual, la primera dama recibió una remuneración de 28 millones de dólares.
El filme, con una duración de una hora y 44 minutos, narra la perspectiva de Melania durante los 20 días previos a su regreso a la Casa Blanca. En una entrevista reciente con la cadena Fox, ella defendió el proyecto declarando: “Soy una persona muy reservada y muy selectiva. Esa es mi decisión y nadie me controla”, en referencia a su motivación para exponer su vida privada.
Fuente: Publimetro.






