Los investigadores estadounidenses Mary Brunkow y Fred Ramsdell y el japonés Shimon Sakaguchi han coincidido en que concediéndoles el premio Nobel de Medicina por sus descubrimientos del sistema inmune se ha reconocido el impacto de la ciencia básica para el avance de la sociedad, sí como la necesidad de financiarla.
En una rueda de prensa en el Instituto Karolinska de Suecia -que selecciona a los ganadores de esta categoría de los Premios Nobel- los periodistas han preguntado a los tres científicos qué mensaje deja a la sociedad haberles otorgado el premio por sus descubrimientos, que hoy constituyen la fuente de la que beben los tratamientos inmunológicos.
“Este premio nos da la oportunidad de decirle a los gobiernos lo importante que es financiar la ciencia básica como la que hemos hecho nosotros. De explicarle a la gente por qué hay que hacer este tipo de investigación, sobre todo a los jóvenes”, subrayó Sakaguchi.
“Lograr avances en ciencia básica requiere de muchos años, de inversión sin saber a priori cual será el retorno, de mucho tiempo y de mucha colaboración. Pero sin eso no tendríamos grandes avances como los que se han desarrollado a raíz de nuestros descubrimientos”, continuó Ramsdell.
La historia de cómo los tres investigadores compusieron el puzzle de cómo se regula el sistema inmune para evitar que el cuerpo que se ataque a sí mismo ejemplifica muy bien la ciencia base de la que parten grandes avances.
En este caso, tratamientos que salvan millones de vidas del cáncer, hacen exitosos los trasplantes o combaten las enfermedades autoinmunes.
Sakaguchi inició experimentos en la década de 1980 que no dieron frutos significativos hasta 1995. Hasta entonces se pensaba que la tolerancia inmunitaria se desarrollaba sólo mediante la eliminación de células dañinas en el timo, en un proceso centralizado en ese órgano del sistema inmune.
Fuente: El Universal






