Si sientes que las papitas, el refresco y el café son los que te dejan sin dinero en el bolsillo cuando vas a la chamba, acá te damos una solución
Ese café diario, los snacks “de antojo” o el refresco que se compra casi en automático en tu trabajo pueden parecer inofensivos, pero al sumar cada peso, el golpe a la cartera se hace evidente.
De acuerdo con la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), estos consumos pequeños y frecuentes —conocidos como gastos hormiga— representan una de las principales fugas de dinero en la economía cotidiana.
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Profeco explica que los gastos hormiga suelen hacerse sin planeación, por impulso y fuera del presupuesto. Al ser montos pequeños y recurrentes, se diluyen entre los gastos habituales y se les resta importancia, aunque a largo plazo afecten directamente las finanzas personales y familiares.
Uno de los sitios más comunes es cuando estás en tu trabajo, pues al encontrarte en un estres constante, la necesidad de mitigar esos momentos límite se vuelven casi una rutina.
Uno de los sitios más comunes es cuando estás en tu trabajo, pues al encontrarte en un estres constante, la necesidad de mitigar esos momentos límite se vuelven casi una rutina. / Foto: Isaac Esquivel Monroy / Cuartoscuro
Para identificarlos, la dependencia recomienda hacer un presupuesto detallado y anotar cuánto se gasta semanal, mensual y anualmente en productos como café, dulces, botanas y refrescos. Ver estas cifras acumuladas permite dimensionar su impacto real y tomar decisiones más conscientes.
En la misma línea, herramientas digitales pueden ayudar a tener mayor control. Especialistas financieros señalan que existe una diferencia entre un gasto aislado y aquellos hábitos de consumo repetitivos que, al acumularse, tienen un impacto significativo en las finanzas. A través de las aplicaciones bancarias es posible localizar estos gastos, organizarlos y buscar alternativas para reducirlos, siempre manteniendo el equilibrio entre ingresos y egresos.
Por otro lado, limitar tu consumo constante por medio de comidas controladas por horarios, además de buscar otras colaciones más sanas, como semillas, frutas y verduras fomentan tu propia salud financiera y corporal.
Cambio de hábitos que favorece a tu salud
Además del control financiero, cambiar pequeños hábitos diarios puede ayudar a reducir tanto el gasto como el consumo de estos productos:
Reduce su consumo de forma gradual, alternándolo con agua natural o agua mineral con limón. / Foto: Mario Jasso / Cuartoscuro
- Papas y botanas: evita comprarlas “por costumbre” y sustitúyelas por opciones preparadas en casa, como palomitas naturales, fruta picada o semillas a granel. Comprar porciones grandes y dividirlas también ayuda a no gastar de más en presentaciones individuales.
- Refresco: reduce su consumo de forma gradual, alternándolo con agua natural o agua mineral con limón. Llevar una botella reutilizable evita compras impulsivas y disminuye el gasto diario.
- Café: preparar café en casa y llevarlo en un termo puede representar un ahorro considerable al mes. También es útil limitar la compra a ciertos días de la semana, en lugar de hacerlo todos los días sin notarlo.
Profeco también aconseja llevar alimentos y bebidas desde casa, así como revisar periódicamente los servicios contratados —telefonía, internet, televisión de paga y plataformas de streaming— para cancelar los que no se utilizan o cambiar a planes más adecuados.
Una vez identificados y organizados, el siguiente paso es reducirlos: hacer listas antes de ir al súper, evitar compras por impulso, comparar precios y proveedores, y optar por transportes más sostenibles como el uso de bicicleta o transporte público.
Un ejemplo con números
Si eres de los que no pueden resistir esos “gustitos diarios” que parecen pequeños, pero se repiten casi sin notarlo, este ejemplo simple te puede dar una idea de algo que puede parecer pequeño, pero que en el tiempo no lo es tanto.
- Café de establecimiento: $50 pesos
- Refresco: $25 pesos
- Papitas fritas: $27 pesos
- Pieza de pan dulce en la calle: $10 pesos aprox.
Gasto diario: $112 pesos
Gasto semanal: $714 pesos
Gasto mensual: $3,060 pesos
Gasto anual: $37,230 pesos
Finalmente, fijar metas de ahorro ayuda a mantener el esfuerzo en el tiempo. Así, renunciar a ese café diario o a la bolsa de papas se transforma en un paso más hacia un objetivo mayor, y no en una simple restricción.
Fuente: El Sol de México






